La experiencia como voluntario ha abierto muchas ventanas al resto de la ciudad. Claro que si todos saben que existe la pobreza y la diversidad aquí, pero no se puede experimentarlas sin salir de la universidad. Para muchos, la idea de estar con los niños de edad primaria puede ser divertida, pero no vale la pena a ir a otro barrio. Contrariamente, tengo una posición diferente en esto. Montando el metro, caminando por Columbia Heights y simplemente pasando tiempo con los jóvenes es una buena pausa de mi vida normal. Odio pensar de tarea cada día y aunque tengo mucho para hacer ese día, dos horas como tutor me da la oportunidad relejarme y al mismo tiempo ayudar a los estudiantes.
No hablaba en español muchas veces allá, sin embargo, no voy a 826DC solamente para mí mismo, pero también para ayudar a los que lo necesitan más: los chicos. Muchas veces, olvidamos que hay mucha gente quien necesita ayuda y como estudiantes universitarios, podemos hacerlo. Me gustaría ver la expansión de Operación Impacto y otros grupos que promueven el significado del servicio. No sé si puedo parte de este grupo durante el otoño y si no estaré, quiero seguir haciendo un impacto en las vidas de otras personas alrededor de Washington y el mundo. No deberíamos ignorar las cuestiones que existen en el mundo simplemente porque no nos afectan. No es realista resolver todo, aún programas como Operación Impacto y 826DC son muy cruciales para ayudar a los desafortunados y también a quien simplemente necesitan un poco de estímulo en sus vidas.

No comments:
Post a Comment